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Narnia: la realidad de la ficción



Mucho se ha debatido sobre la base de éste mundo, si tiene raíces cristianas o simplemente, es ciencia ficción... Antes de iniciar el estudio que pretendo llevar a cabo, es decir, una investigación sobre la simbología existente en la septología de CS Lewis, parto de la idea de que Narnia es la mezcla de ambas cosas.

En primer lugar, creo que es ciencia ficción, porque, obviamente, no es realidad. El hecho de que pueda representar o no algo, no la exime de que se base en elementos no reales, véanse, animales que hablan y figuras mitológicas, por ejemplo. Creo que el mundo de la fantasía y la imaginación son las puertas traseras del mundo de la realidad, una entrada que permite desvirtualizar y desfogar lo más mundano de nosotros mismos. La imaginación, sin ir más lejos, es la más grata representación de la libertad del hombre, es decir, el poder de crear mundos ajenos a las manos de la autarquía, a imagen y semejante de nuestros más claros deseos sin mero perjuicio ni beneficio ajeno más allá del nuestra propia satisfacción. ¿Puede haber algo más bello, pues, que imaginar? Sinceramente, no lo creo. No es solo sentirte el creador,y por tanto, padre de algo, sino que constituye ser responsable de aquello que se ha creado, porque tú eres sú único conocedor, y mientras, así sea, de ti dependrá la supervivencia de aquello. Yo soy de los pocos ilusos y soñadores que creen que, por qué no, quizás en otra realidad alternativa, todo aquello que creamos, fruto de la imaginación, tenga su máxima representación... quizás nuestro poder de crear vaya más allá de lo que podemos imaginar... nunca mejor dicho.

Sin ánimo de desviarme mucho del tema a tratar, y en segundo lugar, creo que Narnia, a parte de nacer de la más fantástica imaginación, es una firme representación del mundo cristiano. No voy a apoyar este argumento con los pocos, pero significativos, hallazgos que por ahora encuentro, porque contribuyen parte del proceso de investigación que estoy llevando a cabo y, por tanto, a su conclusión, lo haré público. Pero, solo hace falta ver la primera y tercera película (o leerse sus libros correspondientes) para entender la representación de la figura de Jesucristo en el león (mítico León de Judá cristiano), o ver cómo actúa el pecado camuflado por un humo verdoso en "La travesía del viajero del Alba". Es sublime cómo Narnia nace para querernos dar la razón de que más allá de nuestra mente racionalista que busca la base científica de todo bajo el lema de "si no es visible, no es creible", existe una realidad que ya antaño se hacía manifiesta que viene a recordarnos que nuestro mundo cuelga de un hilo... Muchos se preguntarán por qué digo esto, yo solo os dejo un par de preguntas para que, aquellos más curiosos, intenten averiguar...

1) ¿Cuál es el verdadero pasado de la Bruja Blanca?
2) ¿Qué se esconde tras el personaje de Lucy?
3) ¿Por qué la Bruja Blanca no puede mirar a los ojos a Aslan?

Podría dejar muchas más preguntas, pero creo que las respuestas a estas os pueden decir mucho más de lo que yo podría escribir... Si alguno no consigue hayar su respuesta, no tenéis más que escribir un comentario y encantado os desvelaré qué hay detrás de cada cuestión.

Mientras, me quedo con una parte del diálogo final entre Lucy y Aslan en "La travesía del viajero del Alba" en la cual Lucy le pregunta: "¿Volveremos a verte?" a lo que el león le responde: "No, pero si buscas en tu mundo podrás encontrarme, salvo que allí me llaman por otro nombre".

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